Las 6 claves:
La IA no es solo una herramienta operativa, sino un factor que potencia la productividad, la velocidad y la capacidad analítica del trabajo. McKinsey destaca su efecto de ‘superagencia’, al elevar las capacidades humanas, mientras que IgniteHCM señala que desplaza tareas rutinarias y libera a los líderes para enfocarse en estrategia, innovación y conducción de equipos.
Los artículos coinciden en que los líderes deben evolucionar desde un enfoque principalmente operativo hacia uno más estratégico y tecnológico. A medida que la IA asume tareas analíticas y administrativas, el liderazgo moderno exige integrar estas herramientas en la toma de decisiones diaria, reimaginar procesos y modelos de trabajo, y conducir organizaciones más ágiles, digitales y orientadas a datos. En definitiva, el liderazgo del futuro se construye sobre la capacidad de trabajar en conjunto con la IA, y no simplemente de supervisarla.
La adopción de IA dependerá más de un cambio cultural que de la tecnología en sí. Los estudios coinciden en que los mayores desafíos están en el liderazgo y en la implementación, no en las capacidades técnicas de los equipos. En este contexto, los ejecutivos deben convertirse en verdaderos agentes de cambio: guiar la transición hacia modelos de trabajo aumentados por IA, desarrollar habilidades internas y gestionar la resistencia, además de comunicar una visión clara y motivadora que impulse la transformación.
La ventaja competitiva no provendrá de reemplazar personas con IA, sino de integrar ambas capacidades de forma complementaria. Para ello, los ejecutivos deben comprender cuándo recurrir a la IA y cuándo aplicar el juicio humano, interpretar con criterio las recomendaciones algorítmicas y construir flujos de trabajo híbridos que articulen personas y tecnología. El resultado es una organización más productiva, ágil y estratégica.
A medida que la IA asume tareas analíticas, las habilidades humanas adquieren aún mayor relevancia. Competencias como la inteligencia emocional, la comunicación, el liderazgo empático, la gestión de relaciones y la resolución de conflictos se vuelven esenciales para guiar equipos y sostener culturas organizacionales efectivas. En este contexto, el liderazgo moderno será, paradójicamente, más humano, no menos.
La expansión de IA trae riesgos éticos relacionados con sesgos, transparencia, seguridad y privacidad. Los líderes deberán implementar marcos éticos, supervisar el uso adecuado de IA y generar confianza con empleados, clientes y reguladores.
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Competencias esenciales del nuevo ejecutivo de la era IA
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CONCLUSIÓN
La IA redefine lo que significa liderar. Los nuevos ejecutivos deben convertirse en:
– Augmented leaders: líderes potenciados por IA.
– Change-makers: expertos en transformación cultural y tecnológica.
– Human-centric strategists: capaces de unir datos, personas y visión.
– Ethical stewards: responsables del uso correcto de la IA.
* Desde Deck & Partners, elaboramos este documento integrando los hallazgos más relevantes de dos estudios recientes —Superagency in the Workplace de McKinsey y AI and Leadership: Redefining Managerial Roles in the Digital Age de IgniteHCM— con el propósito de ofrecer una mirada experta sobre los desafíos y oportunidades que la IA introduce en la gestión del talento y en el mundo laboral.